LA MADERA LOCAL

 

La superficie forestal de la Unión Europea en 2010 era de 177,7 millones de hectáreas, de las cuales 27,7 millones corresponden a España, que se sitúa como segundo país con mayor superficie forestal de Europa, por detrás de Suecia. España posee casi el doble de superficie forestal que Francia y cerca del triple que Alemania. La tendencia en Europa desde 1990 es que cada año la superficie total de bosque aumenta en 432.900 hectáreas (EUROSTAT, 2011).

El País Vasco tiene una superficie total de 722.700 hectáreas, de las cuales el 68% pertenece al uso forestal, porcentaje muy superior a la media nacional (54%).

Según el 4º Inventario Forestal Nacional (IFN4, 2008-2013), entre el IFN3 (1997-2007) y el IFN4 las existencias en los montes vascos han aumentado entre un 5 y un 16% para cantidad de pies mayores y volumen con corteza respectivamente, y un 3% en pies menores. Estudiando estas cifras por tipo de vegetación, se observa que las especies de producción presentan en la comunidad masas maduras, que ganan en porte y aumentan notablemente sus existencias en volumen, mientras que el número de pies menores disminuye en este período, lo que implica una disminución del porcentaje de repoblaciones jóvenes.

Volumen con corteza (m3)
  IFN1 (1964-1979) IFN2 (1986-1996) IFN3 (1997-2007) IFN4 (2008-2013)
Especies de producción * 17.061.947 27.561.805 32.112.730 38.490.864
Resto de coníferas 1.068.727 2.032.679 2.646.168 2.511.191
Resto de frondosas 10.582.044 11.994.560 19.420.235 21.605.037
TOTAL 28.712.718 41.589.044 54.179.133 62.607.092
* En orden decreciente de volumen: Pinus radiata, Pinus nigra, Eucalyptus sp., Pinus pinaster, Larix sp., Pseudotsuga menziesii, Chamaecyparis lawsoniana, Quercus rubra, Picea abies, Platanus hispanica y Populus x canadensis.

 

Los pinares de Pinus radiata son la formación más importante en superficie del País Vasco, ocupan 125.000 hectáreas que suponen el 32% de la superficie arbolada autonómica y, a nivel nacional, suponen el 49% de la superficie de esta formación arbolada. Su importancia también queda reflejada en las cifras de existencias: estos pinares aportan el 23% de los pies mayores de la comunidad y el 44% del volumen con corteza.

La formación de otras coníferas alóctonas, centradas en la producción de madera, agrupa en el País Vasco a repoblaciones de Pseudotsuga menziesii, Larix sp., Chamaecyparis lawsoniana y Picea abies, que juntas ocupan el 5% de la superficie forestal arbolada. Estas 19.000 hectáreas adquieren sin embargo mayor importancia a nivel nacional, pues suponen más del 62% de la superficie ocupada por esta formación.

Los hayedos se extienden sobre el 13% de la superficie forestal arbolada del País Vasco, ocupando cerca de 50.000 hectáreas que a nivel nacional suponen el 12,5% de esta formación, y que aportan a la comunidad autónoma el 15% de sus existencias en volumen.

Los robledales ocupan en el País Vasco el 3% de la superficie arbolada, y aparecen distribuidos por toda la región biogeográfica atlántica.

El carbono fijado por las formaciones forestales arboladas vascas se ha estimado a partir de la biomasa arbórea procedente de pies con diámetro normal superior a 7,5 cm. Para ello, se han empleado las ecuaciones de biomasa del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (CIFOR-INIA), incorporadas al IFN al inicio de su cuarto ciclo, y que calculan la biomasa radical y aérea (fuste, ramas y hojas) de cada árbol a partir de los principales parámetros medidos en campo: diámetro y altura. La formación arbolada que más contribuye a la fijación de carbono en el País Vasco son los pinares de Pinus radiata, que almacenan el 24% sobre el total fijado en superficie arbolada. Atendiendo a la fijación por hectárea, hayedos, eucaliptales y repoblaciones de Quercus rubra son las formaciones con mayor carbono almacenado, siendo estas dos últimas, junto a los pinares de Pinus pinaster, las que más han aumentado su stock de carbono respecto al IFN3.